¿Cuántas bienaventuranzas mencionó Jesús en el Sermón del Monte?
Respuesta: Ocho. (Mateo 5:3-10)
¿Qué medida se usará con nosotros si juzgamos a otros?
Respuesta: La misma con la que medimos. (Mateo 7:2)
¿Qué parte del cuerpo es llamada “la lámpara del cuerpo”?
Respuesta: El ojo. (Mateo 6:22)
¿Qué enfermedad tenía el hombre que Jesús sanó al decir “Quiero, sé limpio”?
Respuesta: Lepra. (Mateo 8:2-3)
¿Qué dice Jesús que debemos hacer con nuestros enemigos?
Respuesta: Amarlos y orar por ellos. (Mateo 5:44)
¿Qué puerta lleva a la vida eterna?
Respuesta: La puerta estrecha. (Mateo 7:14)
¿Dónde debemos guardar nuestros tesoros?
Respuesta: En el cielo. (Mateo 6:20)
¿Qué cargo ocupaba el oficial romano que pidió a Jesús que sanara a su siervo?
Respuesta: Un centurión. (Mateo 8:5-6)
¿Qué dice Jesús que debemos hacer con nuestros enemigos?
Respuesta: Amarlos y orar por ellos. (Mateo 5:44)
¿Cómo conoceremos a los falsos profetas?
Respuesta: Por sus frutos. (Mateo 7:16)
¿Qué debemos buscar primero antes que todo?
Respuesta: El Reino de Dios y su justicia. (Mateo 6:33)
¿De quien era suegra la que sanó Jesús al tocar su mano?
Respuesta: La suegra de Pedro. (Mateo 8:14-15)
¿Con qué elementos comparó Jesús a sus discípulos?
Respuesta: Con la sal de la tierra y la luz del mundo. (Mateo 5:13-14)
¿Qué tres cosas pide Jesús que hagamos para recibir de Dios?
Respuesta: Pedid, buscad y llamad. (Mateo 7:7)
¿Cómo no debemos orar, según Jesús?
Respuesta: Como los hipócritas, para ser vistos por los demás. (Mateo 6:5)
¿Qué hizo Jesús cuando sus discípulos tuvieron miedo en la tormenta?
Respuesta: Reprendió el viento y el mar. (Mateo 8:26)
¿Qué recompensa recibirán los pacificadores?
Respuesta: Serán llamados hijos de Dios. (Mateo 5:9)
¿Qué pasa con la casa construida sobre la arena?
Respuesta: Cae cuando vienen lluvias y vientos. (Mateo 7:27)
¿Qué animal menciona Jesús para enseñar sobre la provisión de Dios?
Respuesta: Las aves del cielo.
¿Qué hicieron los demonios cuando Jesús los echó fuera de dos endemoniados?
Respuesta: Entraron en unos cerdos que se lanzaron al mar. (Mateo 8:32)