La ofrenda de la viuda pobre me enseñó que, en cuanto al dar, para el Señor lo más importante es la
motivación de mi corazón
Lo primero que debemos hacer para prepararnos para la segunda venida de Cristo es:
Aceptar a Cristo como mi salvador
¿Qué debo hacer cuando lleguen pruebas a mi vida?
Confiar en Jesús y orar.
Completa Lucas 22:36 Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada,
venda su capa y compre una.
Completa Lucas 21:4. Porque todos aquéllos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; mas ésta,
de su pobreza echó todo el sustento que tenía
Como hijo de Dios, me preparo para la segunda venida viviendo una vida en ________ y velando en ________
santidad - oración
Cuando me encuentro en medio de una prueba, ¿qué hace Jesús si yo oro?
ruega por mí
Al alistar nuestra bolsa, alforja y espada el Señor nos está animando a prepararnos para la
batalla espiritual
El Señor espera que yo le dé con alegría de lo poco que tenga, y no de lo que
me sobra
Completa Lucas 21:27: Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una
nube con poder y gran gloria
Completa Lucas 22:32 pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto,
confirma a tus hermanos
La manera de prepararme para la batalla espiritual cada día es mediante
mi relación íntima con Dios y su palabra
Completa Lucas 22:29 Yo, pues, os asigno un reino,
como mi Padre me lo asignó a mí
Como hijo de Dios, mi deber ante la cena del Señor es __________ de ella para recordar su ________
participar - obra
¿Qué debo hacer cuando lleguen pruebas a mi vida?
Confiar en Jesús y orar.
Jesús nos enseñó que el propósito de la oración es
conformarnos a la voluntad de Dios
En cuanto a la grandeza del servicio, aprendimos que el servicio al señor siempre tiene
recompensa
Completa Lucas 22:19 Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo:
Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí
Las pruebas son necesarias para
nuestro crecimiento
Completa Lucas 22:42. diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero
no se haga mi voluntad, sino la tuya.