100

¿Qué dijo una gran voz a los siete ángeles al principio de Apocalipsis 16?

Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios.

100

¿Cuántas copas se derraman en Apocalipsis 16?

7

100

¿A causa de qué se mordía la lengua la gente al derramarse la quinta copa?

A causa del dolor

200

¿Sobre qué río se derramó la sexta copa?

Sobre el río Éufrates

200

¿Qué dice Apocalipsis 16:22-24?

Nada, porque Apocalipsis 16 llega hasta el versículo 21

200
Según Apocalipsis 10 ¿Cuántos reyes han caído, cuántos son y cuántos han de venir?

Cinco de ellos han caído; uno es y el otro aún no ha venido.

300

¿Qué pasó con los hombres y qué hicieron al derramarse la cuarta copa?

Fueron quemados con el gran calor y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria.

300

¿Qué le dijo uno de los 7 ángeles a Juan al comienzo de Apocalipsis 17?

Ven acá y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas. Con ella han fornicado los reyes de la tierra, y los habitantes de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación

300

¿Cuántos ángeles hablaron al derramarse la tercera copa?

2

400
Diga la descripción de la mujer sentada sobre la bestia escarlata.

Estaba vestida de púrpura y escarlata, adornada de oro, piedras preciosas y perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación. En su frente tenía un nombre escrito, un misterio: "Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra."

400

¿Qué decía el ángel de las aguas al derramarse la tercera copa?

Justo eres tú, Señor,
el que eres y que eras, el Santo,
porque has juzgado estas cosas.
Por cuanto derramaron la sangre
de los santos y de los profetas,
también tú les has dado a beber sangre,
pues se lo merecen.

400
Diga todo lo que sucedió después de que la séptima copa fuera derramada.

Salió una gran voz del santuario del cielo, desde el trono, que decía: "¡Ya está hecho!". Entonces hubo relámpagos, voces, truenos y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande cual no lo hubo jamás desde que los hombres existen sobre la tierra. La gran ciudad se dividió en tres partes y las ciudades de las naciones cayeron. La gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira. Toda isla huyó y los montes ya no fueron hallados. Del cielo cayó sobre los hombres un enorme granizo, como del peso de un talento. Y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo, porque su plaga fue sumamente grande.