¿Qué dijo una gran voz a los siete ángeles al principio de Apocalipsis 16?
Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios.
¿Cuántas copas se derraman en Apocalipsis 16?
7
¿A causa de qué se mordía la lengua la gente al derramarse la quinta copa?
A causa del dolor
¿Sobre qué río se derramó la sexta copa?
Sobre el río Éufrates
¿Qué dice Apocalipsis 16:22-24?
Nada, porque Apocalipsis 16 llega hasta el versículo 21
Cinco de ellos han caído; uno es y el otro aún no ha venido.
¿Qué pasó con los hombres y qué hicieron al derramarse la cuarta copa?
Fueron quemados con el gran calor y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria.
¿Qué le dijo uno de los 7 ángeles a Juan al comienzo de Apocalipsis 17?
Ven acá y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas. Con ella han fornicado los reyes de la tierra, y los habitantes de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación
¿Cuántos ángeles hablaron al derramarse la tercera copa?
2
Estaba vestida de púrpura y escarlata, adornada de oro, piedras preciosas y perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación. En su frente tenía un nombre escrito, un misterio: "Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra."
¿Qué decía el ángel de las aguas al derramarse la tercera copa?
Justo eres tú, Señor,
el que eres y que eras, el Santo,
porque has juzgado estas cosas.
Por cuanto derramaron la sangre
de los santos y de los profetas,
también tú les has dado a beber sangre,
pues se lo merecen.
Salió una gran voz del santuario del cielo, desde el trono, que decía: "¡Ya está hecho!". Entonces hubo relámpagos, voces, truenos y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande cual no lo hubo jamás desde que los hombres existen sobre la tierra. La gran ciudad se dividió en tres partes y las ciudades de las naciones cayeron. La gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira. Toda isla huyó y los montes ya no fueron hallados. Del cielo cayó sobre los hombres un enorme granizo, como del peso de un talento. Y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo, porque su plaga fue sumamente grande.